Si estás leyendo esto, es probable que estés experimentando una tristeza profunda debido a tu relación a distancia.
¿La distancia se está convirtiendo en un peso demasiado grande en tu relación?
Conectar con tu pareja a kilómetros de distancia puede desatar una ola de emociones, desde la dulce anticipación de su próxima reunión hasta el vacío que deja su ausencia.
Si sientes que la tristeza se está asentando profundamente en tu relación a larga distancia, es momento de enfrentar esos sentimientos con acciones concretas.
En este artículo, te compartiré métodos comprobados y consejos prácticos para superar esta situación.
1) Establecer metas y contar los días

Puede parecer como un ejercicio de tortura, pero en realidad, contar los días hasta el próximo encuentro puede ser una forma efectiva de lidiar con la depresión en una relación a distancia.
Tener un objetivo a la vista puede mitigar la tristeza y aumentar la anticipación positiva.
Planea cuándo será el próximo encuentro y qué harán juntos.
¿Una cena romántica? ¿Un viaje a un lugar que siempre han querido visitar?
Establecer metas conjuntas puede infundir una sensación de propósito en tu relación y darte algo por lo que esperar. Además de hacerte poner el foco en cosas positivas para esperar en lugar de enfocarte en lo que te falta ahora.
Recuerda, la distancia es solo temporal, cada día que pasa es un día más cerca de estar juntos nuevamente.
2) Prueba la regla del 2/2/2
El escritor y coach de citas Evan Marc Katz presenta la regla del 2/2/2 para las citas online.
La aplicación para las relaciones a distnacia sería que debes intentar enviar al menos dos mensajes de texto al día, hablar por teléfono al menos dos veces a la semana y encontrarte en persona al menos cada dos meses.
Este ritmo de comunicación y encuentros ayuda a mantener la conexión emocional y física, y proporciona un equilibrio saludable entre mantenerse en contacto y dar espacio para la vida individual.
Además, saber que tienes una video llamada o un encuentro programado puede ayudarte a superar los momentos de soledad y tristeza, ya que tienes una conexión tangible a la que esperar.
¿Te parece difícil de creer?
Muchas parejas han afirmado que seguir esta regla les ha permitido mantener viva la chispa y superar los desafíos de la distancia.
3) Enfócate en la prevención: establece expectativas realistas
Si eres una persona altamente sensible, antes de embarcarte en una relación a distancia, es fundamental que tanto tú como tu pareja establezcan expectativas claras y realistas.
- ¿Cómo manejarán la comunicación?
- ¿Con qué frecuencia podrán visitarse el uno al otro?
- ¿Cómo manejarán los momentos de soledad y tristeza?
Hacer un plan y tener una idea clara de lo que implicará la relación a distancia puede ayudarte a prevenir sentimientos de depresión antes de que comiencen.
Por otra parte, ¿Estás asumiendo que todo será color de rosa y que la distancia no afectará tu relación? ¿Esperas que tu pareja esté disponible cada vez que necesites hablar o te sientas sola?
Establecer expectativas poco realistas puede llevarte a la decepción y la tristeza.
En cambio, ser honesta contigo misma y con tu pareja desde el principio, puede ayudarte a prepararte para los desafíos que vendrán.
4) Crea tu propia rutina y espacio personal
Esta es una lección que aprendí a los golpes.
Cuando mi pareja y yo comenzamos nuestra relación a distancia, me encontré constantemente esperando sus llamadas o mensajes, poniendo mi vida en pausa.
Me sentía perdida y deprimida, desilusionada y decepcionada.
Hasta que me di cuenta de que necesitaba mi propio espacio y rutina aparte de mi relación.
Sé que cuando sientes una profunda depresión no tienes ganas de hacer nada. Pero necesitas hacer esto por ti!
Crea tu propia rutina te ayuda a tener un sentido de normalidad y control sobre tu vida.
Define actividades y rutinas diarias que disfrutes y te den algo en qué enfocarte aparte de la relación. Ya sea hacer ejercicio, leer un libro, aprender algo nuevo o simplemente disfrutar de tu serie favorita en Netflix, tener algo que esperar cada día puede hacer una gran diferencia en tu estado de ánimo.
Además, tener tu propio espacio personal también es vital.
Un lugar donde puedas relajarte, pensar y simplemente ser tú misma puede ser increíblemente terapéutico. Yo había armado un rincón de meditación en mi casa, con velas y estatuas de buda. Era un lugar al que recurrir cada vez que me sentía mal y funcionaba de maravilla para cambiar mi energía.
5) Reconocer (y aceptar) cuando no funciona
Este es el punto al que nadie quiere legar, pero que es necesario reconocer.
No todas las relaciones a distancia funcionan, y eso está bien.
Si has intentado todo, si has hablado, si has luchado, si has esperado y todavía te sientes deprimida, tal vez sea el momento de reconsiderar.
No hay nada de malo en admitir que la distancia es demasiado difícil.
No significa que hayas fallado o que tu amor no sea lo suficientemente fuerte. Solo significa que esta situación particular no es la adecuada para ti.
Al final del día, tu bienestar mental y emocional debe ser una prioridad.
Si la relación a distancia está causando más dolor que alegría, si estás constantemente triste y luchando contra la depresión, podría ser el momento de tener una conversación honesta y sincera con tu pareja sobre el futuro de tu relación.
No es fácil, pero a veces el paso más difícil es el más necesario para encontrar la felicidad y la paz interior.
6) Aceptar y abrazar la soledad
Ya sea que decidas continuar en tu viaje junto a tu amor a la distancia o por tu cuenta, este es un punto clave.
Aceptar y abrazar la soledad puede ser una herramienta poderosa para combatir la depresión en una relación a distancia.
¿Por qué?
Porque la soledad no es lo mismo que sentirte sola o aislada.
La soledad puede ser una oportunidad para el crecimiento personal, para aprender más sobre ti misma y para desarrollar la independencia.
En lugar de ver la distancia como un enemigo, trata de verla como una oportunidad para fortalecerte.
Puedes aprovechar este tiempo para desarrollar nuevas habilidades, explorar intereses personales o incluso para hacer cosas que disfrutas y que quizás no harías si tu pareja estuviera contigo todo el tiempo.
Aceptar la soledad no significa resignarse a la tristeza.
En cambio, significa reconocer que eres una persona completa e independiente, incluso cuando estás lejos de tu pareja.
Transforma la distancia en fortaleza

Como alguien que ha vivido una relación a distancia, puedo decirte que cada historia es única y llena de desafíos.
Pero también puedo asegurarte que, con el enfoque correcto, estos desafíos pueden convertirse en oportunidades para crecer individualmente y como pareja.
La depresión puede ser una parte real y dura de las relaciones a distancia, pero no tiene por qué ser el final de la historia.
A través de este camino, podrías descubrir nuevas fortalezas en ti misma y en tu pareja, aprender a valorar aún más los momentos que pasan juntos y, sobre todo, aprender que el amor puede trascender cualquier barrera o distancia.
Al final cada esfuerzo, cada lucha y cada lágrima derramada es una prueba de tu amor y compromiso y por qué no, de tu fortaleza.
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